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Tratamiento con antibióticos: consejos y recomendaciones

Tratamiento con antibióticos: consejos y recomendaciones

Los antibiótico son un recurso importantísimo para tratar distintos tipos de infecciones y afecciones bacterianas. Por eso, es sumamente importante ser responsable con el tratamiento y con las recomendaciones del médico o profesional. Sea para una infección de muela, urinaria o de garganta, estos consejos te van a servir:

Los antibióticos no se pueden autosuministrar. De hecho, la venta siempre tiene que ser indicada bajo receta médica. El mal uso genera resistencia y esto es un problema importantísimo para la salud pública ya que a mayor resistencia más complejo es el tratamiento y cura de ciertas infecciones.

Consejos y recomendaciones si estás cursando un tratamiento con antibióticos:

> No abandonar el tratamiento por más que te sientas mejor:
Si el tratamiento es de 7 días, tenés que respetarlo por más que al día 4 ya te sientas mejor. Respetar el plazo permite combatir de raíz la afección y no sólo los síntomas. Es la mejor manera de evitar que la infección surgan nuevamente y con mayor resistencia al antibiótico.

> Respetar los horarios y dosis:
La mayoría de los antibióticos cuentan con una lógica de liberación prolongada. Es decir, posterior a la toma, el antibiótico se distribuyen por el torrente sanguíneo con el correr del tiempo. Por eso, respetar el tiempo e intervalo entre una dosis y otra es importante.
Tampoco se recomienda saltearse dosis ya que es equivalente a abandonar el tratamiento.

> Antibióticos y alimentos:
Como es de público conocimiento, no se debe consumir bebidas alcohólicas mientras se cursa un tratamiento con antibióticos ya que anula sus efectos.
Tampoco deben ser consumidos junto a lácteos ya que, también, reducen considerablemente si eficacia.
Por el contrario, si se recomienda el consumo de yogurt y de alimentos ricos en probióticos. El antibiótico destruye las bacterias naturales que conforman la flora intestinal (la cual que favorece la digestión y la absorción de alimentos), por el consumo de yogures ayuda a fortalecerla.
También, se recomienda el consumo de prebióticos como bacterias benéficas en el microbioma intestinal. Se puede consumir  cebollas, ajos, plátanos y alcachofas como complemento de prebióticos.

>  Un antibiótico según el tipo de afección:
Como ya mencionamos (y no nos vamos a cansar de repetir) la automedicación es un error y riesgo para la salud. Por lo tanto, es el profesional quién debe indicar que tipo de antibiótico se debe utilizar en cada caso. La idea de tomar un antibiótico de amplio espectro no es opción.

> Los antibióticos pierden eficacia con el uso continuado:
El uso continuado de mismo antibiótico nunca es recomendable, por lo tanto es el profesional quien debe indicar que cuál es el mejor tratamiento según el tipo de afección. Además, es importante resaltar que no siempre la fiebre requiere de antibióticos para ser tratada.

> Antibióticos y síntomas secundarios:
Los más comunes son cefalea (dolor de cabeza), diarrea, molestias gástricas. También cansancio y falta de apetito, pero se relacionan más con la afección en sí que con el tratamiento.
Ciertos antibióticos pueden desencadenar reacciones alérgicas. El control y seguimiento es sumamente importante en estos casos.
Las reacciones alérgicas suelen manifestarse, sobre todo, en la piel. Urticaria, hinchazón en parpados y labios, picazón, son algunos de los síntomas.

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